jueves, 25 de mayo de 2017

Cábala de amor.



Cábala de Amor.

Cada paisaje que no se expande por el universo creativo, al final se fuga invicto del sinsentido infiltrado en la sangre que nos consume vivos. Tus besos son un exilio al que me resisto despierta y me rindo al azul bengala de tu voz, tan dulce como un eco dorado que se impregna en mi alma toda de alegría de fragancia de amor y ternura.

Yo te vi más allá de este abnegado silencio, mi alma sabe que eres el ángel que todos los rostros ocultos puebla, aclarando el deseo contenido en las estáticas mareas de la rutinaria vida, ruidosa y estéril.

Más ¿Dime en que febril recoveco he de buscar a mis paranoides pétalos de salitre y Fe inminente que se niegan a secuestrar a esta realidad, ni en un simulacro de espontanea elocuencia?

Yo soñaba un vals de hermosas pasiones desenfrenadas arrebatando nuestros cuerpos, lo soñaba en vivo y directo. Con tus labios y con tus manos viví esa lujuria en mis sombrías sabanas púrpuras y se me hizo el ocaso eterno. Sin que tú lo percibieras en esta lejana prosa, mi insinuación se contuvo justo en el umbral del éxtasis del amor fugaz.

Pero quiero que sepas que yo aun así te ame, millones de milésimas de segundos de mi excitada e íntima vesania, sin ti, sin tu aliento, sin tu latido y sin tu tacto.

Y te preguntaras ¿Por qué? porque todo es una extraña coincidencia de energías que nos sustentan y nos traspasan. Si no me naces aquí dentro y me estallas, no quiero nada, nada que este allá afuera raptado por el espacio/tiempo. No quiero nada que no sea mío, que no me palpite en las entrañas, que no me eleve y me claudique en el amor más sublime.

Eres tú el sueño que me arrebata los sentidos, eres la palabra que nunca he dicho, la melodía que me inspira, me trastoca y me doblega. Quiéreme así, tal como soy: Fuego, mar y viento incansable y eterno. Mi gran amor de estrellas, pasión, dulzura y arena. Me gusta que seas cuidadoso y atrevido, no es tan fácil ser uno mismo en este mundo de locos histéricos por un amor renacido.

Por eso te declaro mi bahía, mi costa, mi viril espuma de pretensiones femeninas. Eres el redoble de mis campanas distantes que vibran cual trasnocho de un infatigable vencejo hasta que te encuentre entre mis brazos que hace tanto te añoran.

Quiéreme como si fuese el corazón de tu alma, como si fuese todo y más de lo que el amor nos puede dar, en cada desvelo, en cada súbito impulso interior, en cada anhelo.

Después de todo, el amor es lo único que nos sobrevivirá en este ensueño de existencia o efímero complot de vida que nos asecha. Suéñame y quiéreme soberbia, divina, hermosa, suprema, inmortal, mujer completa, leal y gloriosa. Así te veo yo mi querido cómplice tan familiar y desconocido. Para ti todo mi amor hasta el infinito que cada instante me recuerda que no somos tan distintos.

By: Sanimuly.